Opinión

Juan Bustillos

 

Meade debe aprovechar el golpe a Anaya

 

Mucho tendrá que bregar Ricardo Anaya para evitar que dañe, fatalmente, sus posibilidades presidenciales la embarrada de lodo que le da Juan Barreiro, hermano de Manuel, el empresario queretano con quien supuestamente tiene vínculos de lavado de dinero, conforme al audio de un video que empezó a circular ayer por la tarde.
Si el hermano menor de Manuel no miente, la PGR no tiene manera de seguir posponiendo algún tipo de acción en contra del candidato del PAN, PRD y MC, aunque todavía está por verse si el documento no fue amañado, como denunció Anaya apenas lo encontró en redes sociales.
Juan Barreiro habló hasta por los codos con dos supuestos empresarios interesados en invertir dinero en el candidato presidencial del PAN, PRD y MC, sin percatarse de que era grabado.
Uno a uno se tragó todos los anzuelos que le aventaron.
“¿Vale la pena invertir plata en él… o ya es muy tarde?”.
Y se atrevió a decir barbaridades incriminatorias como que con “ese candidato… se nos abren las puertas para lo que queremos… entonces, con eso nos vamos al cielo”.
Pero, además, Juan Barreiro narró a detalle cómo pudo haber operado su hermano Manuel con Anaya desde que éste era secretario particular del gobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, y poseía información privilegiada sobre terrenos que se convertirían en parques industriales y que fueron comprados baratos y vendidos muy caros.
Hasta donde Impacto encontró respuesta confiable, el personaje del video sí es Juan Barreiro y su voz no fue alterada, aunque el audio fue montado en un video de YouTube.
La revelación de Barreiro es lapidaria: Anaya “se acercó por dinero… en cuanto a unas bodegas… se le dijo OK, tenemos estos terrenos… nosotros lo vamos a poner, te hace un crédito, tú me lo vas a ir pagando… se va a incrementar el valor que tú tienes y a la hora que lo vendas te vas a ganar 80 millones…”.
Ese dinero, según Barreiro, dijo en respuesta a “María”, la mujer que le preguntaba, era “para la campaña, exactamente para la campaña” presidencial.
El audio es el primero de una serie cuyos capítulos quizás aparezcan antes del debate en Mérida, a celebrarse el 12 de junio. Se espera que las revelaciones por venir serán, si no más sensacionales, al menos complementarias del episodio inicial, pero igualmente lapidarias.
Lo que está por verse es si la autoridad actuará o el procurador Alberto Elías Beltrán se quedará como hasta hoy, pero en especial si el PRI es capaz de aprovecharlo a favor de su candidato.
De la serie de reportajes que sobre el presunto lavado de dinero dedicó el periódico El Universal a Anaya, el beneficiario fue Andrés Manuel López Obrador. La difusión de la posible vinculación de Anaya con lavado de dinero lo estancó, pero no ayudó a José Antonio Meade a crecer.
Las encuestas insisten en mantener a Meade por debajo de Anaya, pero en el PRI se insiste en que las casas encuestadoras no dicen la verdad y que su candidato alcanzó y rebasó al del Frente, y va tras el de Morena.
A esto se debería la estrategia del equipo de López Obrador denunciando la preparación de fraude electoral y la de Anaya en el sentido de que el Presidente Peña Nieto ya llegó a un pacto con Andrés Manuel para no ser perseguido.
Pero al margen de estas consideraciones, la difusión de este material es el mayor daño que Anaya haya sufrido en lo que va de la campaña. Si, como reconoce el coordinador de su campaña, Jorge Castañeda, perdió un mes en defenderse de lo que publicaba El Universal, le queda muy poco tiempo para revertir el daño que le ocasionan las palabras de Juan Barreiro.
La defensa del candidato del Frente no puede quedarse en acusar al gobierno del Presidente Peña Nieto de la elaboración y difusión del video porque las palabras de éste Barreiro necesitan algo más que una defensa política o mediática.
El gobierno de Peña Nieto o los de Estados Unidos, Rusia o Venezuela pudieron haberse metido con él, pero lo que el hermano de Manuel Barreiro dice es que le dieron dinero lavado para la campaña y que él ayudó a que los terrenos para los parques industriales incrementaran su valor.
Por si fuera poco, advierte a los interesados en invertir en su campaña que tanto él como ellos deben ser cuidadosos porque las miradas están puestas sobre su familia, en especial su hermano Manuel. “Están revisando todo”.
Pero los alienta con un “nunca es tarde”.
Revelaciones tan contundentes exigen una respuesta que no sea un discurso político, sobre todo porque asombra la seguridad de Barreiro al prometer a los “inversionistas” que con Anaya harían lo que quisieran y que las puertas del cielo se les abrirían.