De Frente

Miguel Ángel Mata Mata

 

Las buenas y las malas para guerrero con los Amlover’s

 

Lo bueno, resumido por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador: “quien manda en Guerrero, por mandato del pueblo, es Héctor Astudillo Flores”, durante su visita de agradecimiento a los electores de ésta suriana entidad en donde ha ganado en los tres procesos presidenciales en los que ha participado. Lo malo que su visita fue el balazo de arranque para que muchos de sus viejos simpatizantes, que triunfaron si hacer campaña, gastar un solo peso ni se cansaron pues no caminaron, tengan sueños húmedos y se vean allí, sentados en la silla del gobernador, a partir del 2021 y tal vez “como Presidente de México”, según versión del senador Salgado Macedonio. Lo bueno, que el gobernador Astudillo, amable y con un colmillo retorcido, cual el de un mamut del paleolítico, ofreció un edifico nuevo, junto a la playa de Acapulco, para que se instale allí la Secretaría de Salud del gobierno federal.
Lo malo que los diputados locales del Movimiento de Regeneración Nacional ya comenzaron con desmesuras: dos de ellos, Moisés Reyes y Celeste Mora, se fueron de shopping a Los Ángeles, California, y participaron en bonito desfile a bordo de dos autos de lujo. ¿Y la austeridad republicana? Esa, tan traída en las últimas semanas, fue envilecida por otros diputados locales que llegaron a bordo de camionetas último modelo, con alto blindaje, al mitin de agradecimiento de Andrés Manuel. “Es que me la prestaron”, dirían los nuevos representantes del gobierno austero que lucha por el jamás retorno de un gobierno rico con ciudadanos pobres. Lo bueno que el gobierno de Guerrero se comprometió, con Andrés Manuel, a apretarse el cinturón para ayudar financieramente a los ayuntamientos donde ganó el Movimiento de Regeneración Nacional, y sacarlos adelante para que paguen salarios, tengan para el aguinaldo y cumplan con la aplicación de los servicios públicos. Lo malo es que, como es el caso de Acapulco, los funcionarios que han tomado secretarías, subsecretarías y direcciones, han llegado a sus nuevas oficinas preguntando ¿en dónde y cuánto hay en la caja chica o el fondo revolvente? ¿Cuál trabajo? ¿Cuál compromiso con el pueblo? Ellos quieren el contenido de la caja chica ¿O, será la caja grande?
Lo malísimo es que en Acapulco el pasado gobierno de Evodio Velázquez Aguirre, dejó deudas con muchos proveedores, dejó vacías las finanzas, miles de aviadores y, más allá de los malísimo, el nuevo gobierno no quería pagar a humildes trabajadores de la lista de raya pues creían que todos, pero todos, eran de la calaña de un rico ex funcionario municipal que se guardó cien tarjetas de nómina de los más pobres de entre los pobres trabajadores municipales. ¿Será acaso el joven Gustavo Olea, el pícaro de las cien tarjetas? Lo bueno que el gobernador Héctor Astudillo convenció al presidente electo de las bondades de impulsar una reforma legal para legalizar el uso médico de la amapola que, sobre todo en Guerrero, es fuente de economía en regiones pobres como la sierra, pero también responsable de una estela de muerte y destrucción. Lo malo que un pícaro senador, a quien se conoce de sobra por sus nexos muy sólidos con personajes poco presentables, y quien fue alcalde cuando comenzaron las matanzas en
Acapulco, logró lo impusieran como presidente de la comisión de la Defensa Nacional en el Senado de la República. ¿Sabe algo de armas Don Félix Salgado Macedonio? Tal vez, tal vez. Pero ese tipo de armas no son legales. Lo bueno que la idea del gobernador de Guerrero, en el caso de la amapola, ya fue retomada por el gobierno federal electo y la Secretaría de Gobernación, en voz de su titular, Olga Sánchez Cordero, anunció que ya hizo contacto con la Organización de las Naciones Unidas, para comenzar el cabildeo y lograr el entendimiento internacional para legalizar el uso medicinal de la amapola.
Lo malo que no hay memoria colectiva y que, para pelear la candidatura a gobernador, proceso pre electoral que comenzará, de facto, dentro de dos años, en MORENA ya aparecen buenos, malos y desconocidos. Anótelos usted en la lista que crea mejor apropiada para cada uno de ellos: Pablo Amilcar Sandoval, Félix Salgado Macedonio, Nestora Salgado, Adela Román Ocampo, Alberto López Rosas, Rogelio Ortega Martínez, Genaro Vázquez. Lo bueno es que el próximo 17 de octubre el gobernador Astudillo rendirá su tercer informe de gobierno ante un Congreso mayoritariamente del Movimiento de Regeneración Nacional y con mínima presencia de su partido, el PRI, y con una entidad tranquila, a diferencia de hace cuatro, cinco y seis años, cuando fueron envilecidos los acuerdos políticos y la normalidad desapareció. Lo malo que la nueva mayoría no entiende que son gobierno y tienen en el banquillo de los acusados, previo al cadalso, a tres diputados locales que cuestionan que su coordinador sea, al mismo tiempo, coordinador del Congreso, jefe de la fracción parlamentaria, presidente de su partido en Guerrero y futuro súper delegado del gobierno federal en Guerrero.

LA MEMORIA
COLECTIVA

Memoria colectiva es un término acuñado por el filósofo y sociólogo Maurice Halbwachs que hace referencia a los recuerdos y memorias que atesora y destaca la sociedad en su conjunto. En sus estudios habla de la existencia de una memoria individual que está relacionada directamente a la memoria de grupo encontrándose siempre en constantes cambios. La memoria es siempre social, esto lo indica el hecho de que el recuerdo solo emerge en relación con personas, grupos, lugares o palabras. Así, los marcos sociales de la memoria que determina a partir de estudiar los procesos sociales de memorización colectiva, se componen de combinaciones de imágenes, ideas o conceptos y representaciones. La memoria colectiva es compartida, transmitida y construida por el grupo o la sociedad. La memoria colectiva está relacionada con fenómenos de opinión pública. ¿Dónde ha quedado la memoria colectiva con respecto a los dos ataques a normalistas de Ayotzinapa? ¿Dónde ha quedado al hablar del inicio de las matanzas en Acapulco? ¿Dónde ha quedado? Seguramente anda extraviada, perdida por ahí en el cajón de las infamias.