Despejar

Misael Tamayo Núñez

 

Acapulco se desangra. Nada cambia en el puerto, pese a todos los recursos que se asignan para seguridad. A la par de la galopante inseguridad, que el sábado dejó 8 homicidios en hechos distintos, el nuevo gobierno que será encabezado por  la morenista Adela Román, recibirá un municipio en bancarrota, con adeudos “millonarios”, dijo ella en entrevista para los medios.


Pero lo más grave será el asedio de los grupos delincuenciales sobre el gobierno de una mujer ya de edad, que carecerá de capacidad económica para elevar la calidad de los servicios de seguridad para la población, máxime que este fin de semana quedó demostrado que esa corporación está infiltrada, al grado de que le prohibieron que no acudiera a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal a recibir la dependencia, bajo amenaza de ser recibidos a balazos.
Pero Adela fue en este tenor muy clara: que la amenaza provino desde dentro de esa dependencia municipal, porque hay gente que se aferra a los cargos, lo cual revela el grado de descomposición de la policía preventiva municipal y sus mandos medios y superiores.
Para esta fecha, Adela ya trae seguridad de elementos de la Marina, y aunque los de Morena han estado diciendo que no serían ostentosos rodeándose de guaruras, hoy en día no tendrán más remedio que blindarse, no por lo que son como individuos, sino por lo que representan.
Llegó el tiempo que los políticos temían: el tener que escoltarse para poder gobernar. Afortunadamente tienen recursos públicos a su disposición para ello, beneficio que no todos los ciudadanos pueden tener.
Volviendo al tema, mientras que para otros estados el gobierno de López Obrador está considerando iniciar con obras, en Guerrero lo hará en el sector de derechos humanos, creando la comisión de la verdad para todas las atrocidades cometidas en los últimos 60 años. Y es que en esta materia de los delitos de lesa humanidad, todo pasa por Guerrero, desafortunadamente.
Paralelamente, el gobierno federal desplegará un plan que ha sido mucho tiempo aplazado: el del Mando Único. Ha sido revelado que AMLO viene por un mando único federal, estatal y lo novedoso son los mandos únicos regionales.
En las regiones de todos los estados, los presidentes municipales tendrán que sujetarse a un mando único. Y no es precisamente el consejo consultivo de seguridad que antes se estilaba crear, y que todavía existe en la ley pero que ya nadie considera viable. Este modelo consistía en que las fuerzas de seguridad de todos los ayuntamientos hacían presencia de manera conjunta, periódicamente, y recorrían los caminos y carreteras de un municipio de terminado, y se iban rotando, para abatir las acciones delincuenciales.
Pero no será así. Aunque no han dado detalles de este modelo regional, lo que no queda en duda es que serán los municipios los que tendrán que involucrarse en ello, y de este modo no podrán zafarse de su responsabilidad de prodigar seguridad en sus demarcaciones, ni tener el pretexto de que no pueden hacer nada con sus pequeñas policías y sus bajos presupuestos.
En el caso de Acapulco, será un mando único por sí mismo, y entonces la policía municipal se tendrá que someter.
Esta meta se antoja descomunal, pero sin duda que AMLO lo va a intentar en cuanto asuma el poder. Por eso el gobernador no ha nombrado al nuevo secretario de Seguridad estatal, y a la salida del general Pedro Almazán se tiene a un encargado del área, en espera, precisamente, de que asuma el nuevo gobierno y se tome una decisión.
El tema del Mando Único es también, recordemos, una de las propuestas de Astudillo que no fue retomada, ni en lo federal, ni en lo estatal. Por lo tanto, habrá a partir de diciembre una oportunidad única para Guerrero en materia de seguridad, y que coincide con el modelo propuesto por el gobernador del estado.