Palabras de Vida

Pastor Alejandro Aguirre

 

Tiempos de prueba

 

“Tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales sin que os falte cosa alguna “(Santiago 1: 4)
Cada uno pasa por tiempos de prueba. Cuando estos llegan, ¡espera! Emplea la fuerza de la fe y pon en práctica la paciencia.
El horario de Dios jamás se atrasa. ¡La liberación está a las puertas! Él está en las sombras cuidando a los suyos.
Al vivir la vida de fe llegamos a comprender que los pensamientos de Dios no son los nuestros, y que sus caminos no son nuestros caminos. Una gran presión indica la presencia de un gran poder tanto en lo físico como en lo espiritual. Algunas circunstancias pueden llevamos a tiempos difíciles, pero no tienen por qué llevamos al desaliento, porque "nuestros tiempos están en sus manos".
Si confiamos en el Señor y esperamos pacientemente que Él actúe, proveemos la oportunidad para que Él demuestre su omnipotencia.
Las huestes del Faraón le pisan los talones a Israel. Repentinamente se abre un camino a través de las aguas. Cuando el arroyo se seca, Elías oye la voz que le guía:
¡Espera! "Acordaos de las maravillas que él ha hecho", de sus prodigios y de los juicios de su boca.
¿Recuerdas que tu camino quedó bloqueado y tú llamaste vez tras vez a una puerta? Por fin llegó el tiempo de Dios y él abrió un camino que tus ojos no habían visto y que tu pie jamás había pisado.
"Porque no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aún perdimos las esperanzas de conservar la vida. Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; el cual nos libró y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librara de tan gran muerte. (2 Corintios 1: 8-10).
Nuestro Maestro dijo: "Tened fe en Dios." (Marcos 11: 22.) ¡La fe en Dios nos la forja dentro del corazón el Espíritu de Dios! Y ésa es la fe que dirá a los montes: "Pásate allá" y éstos se derretirán como cera ante su palabra dicha por medio nuestro.