Ya es tarde para el PRD reivindicarse con la Ley 701

 

Ahora que el PRD celebra su aniversario e intenta reivindicarse con los pueblos y comunidades indígenas, recordando que la Ley de Reconocimiento de los Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas, nació bajo un gobierno perredista, bien vale la pena recordar también la mecánica de los hechos en que se promulgó esa norma.
Zeferino Torreblanca Galindo "guardó" esa Ley Indígena y jamás la hubiese promulgado a no ser que se dio cuenta que era inminente la llegada al poder de Ángel Aguirre Rivero a la gubernatura.
No fue la voluntad política ni el actuar consecuente de un gobierno que, todos sabemos, no fue de izquierda, más bien fue un acto de revancha política de Zeferino Torreblanca quién promulgó la ley para que entrara en vigencia casi al mismo tiempo en que asumiera el poder su adversario político, basta ver la fecha de entrada en vigor y la toma de protesta de Aguirre.
La Ley 701 es una norma incómoda para los gobiernos neoliberales, quiénes por ignorancia la consideran un "Caballo de Troya", es el caso de todos los gobiernos de Guerrero, sean del PRI o del PRD, porque representan lo mismo.
Es un oportunismo político adjudicarse el origen de la Ley 701, porque en realidad quiénes son los precursores de esa legislación son los pueblos indígenas y las organizaciones que trabajaron arduamente para lograrlo.
La traición en la que sí tuvo que ver el PRD ocurrió en el Congreso de Guerrero, durante el gobierno de Ángel Aguirre y también en la legislatura actual, cuándo aprobaron una reforma constitucional con la clara intención de abolir la Ley 701.
No debemos olvidar que Ángel Aguirre hizo la jugada de mover al presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Jesús Martínez Garnelo, quien llamó a dicha ley como retrógrada y medieval, haciéndolo Secretario General de Gobierno con el fin y específico objetivo de abolirla.
Pero eso no es todo, el mayor agravio contra los pueblos y comunidades indígenas ocurrió en la actual legislatura, cuándo el PRD presidió con el diputado Hugar Ociel García Trujillo, la Comisión de Asuntos Indígenas y Afromexicanos, y éste actuó en perjuicio de quiénes debió representar y se opuso a las iniciativas presentadas por organizaciones comunitarias e indígenas y peor aún, como colofón, se negó a impulsar la armonización de la Ley 701, dentro del plazo ordenado por la Constitución de Guerrero, aliándose con el gobernador Héctor Astudillo Flores, quién dicho sea de paso, ni como diputado en la pasada legislatura, ni cómo gobernador tuvo la voluntad política para armonizar la referida ley e impedir su abolición.
El Congreso, con la honrosa excepción de la diputada María de Jesús Cisneros Martínez, de Morena, está demandado por omisión legislativa y Ociel García Trujillo es responsable de esa omisión legislativa y así está demandado.
Lo anterior lo sostengo porque soy el autor de esa demanda de amparo, aún vigente, que fue suscrita por más de 3 mil habitantes del territorio comunitario indígena de la Costa Chica de Guerrero.
Sin protagonismo vano, estamos luchando desde mi candidatura por una auténtica libertad por la determinación de los pueblos y comunidades indígenas y una verdadera autonomía a través de sus usos y costumbres y, de llegar al Congreso de la Unión, vamos a ser congruentes con ello, ahí sí le daremos vigorosa voz y vigencia a esos derechos constitucionales a favor de nuestros hermanos afros e indígenas.

Atte.

Rubén Cayetano García

Candidato a Diputado Federal de la Coalición Juntos Haremos Historia por el Distrito 8 con cabecera en Ayutla de los Libres.