Diputados elogian lucha de Eloy Cisneros en entrega de presea “Eduardo Neri”

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*El líder de la izquierda guerrerense enlistó los asesinatos de personajes que han luchado “por democratizar el país, por los derechos humanos, y contra la injusticia y la desigualdad”

*Eloy Cisneros Guillén ganó la presidencia de Ometepec, pero no se le reconoció su triunfo en las elecciones de 1990, lo que lo llevó a declararse “presidente municipal popular” durante tres meses

*El 6 de marzo de ese año, Cisneros Guillén fue desalojado con sus seguidores entre gases lacrimógenos y disparos por la policía estatal, fue golpeado y trasladado a la cárcel de Acapulco, donde permaneció dos meses

LUIS JIJÓN LEÓN/BP

CHILPANCINGO, GRO.

Al recibir la presea Eduardo Neri Reynoso en el Congreso local, el luchador social, Eloy Cisneros Guillén, recriminó la impunidad en la que siguen los crímenes de luchadores sociales en Guerrero, exigió a las autoridades garantizar la seguridad y la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Este miércoles 28 de noviembre, en sesión solemne el pleno del Congreso entregó la presea a Cisneros Guillén, durante su discurso destacó que el galardón es un reconocimiento a la lucha social por democratizar el país, a la lucha por los derechos humanos, y la lucha contra la injusticia y la desigualdad.

“Vengo en nombre de la memoria de los compañeros que nos han dejado el camino de esta lucha hacia un país mejor, de todos aquellos que han sido asesinados por la misma lucha como Armando Chavarría Barrera, Arturo Hernández Cardona, Ranferi Hernández Acevedo, Rocío Mesino Mesino y otros tantos más crímenes que hasta hoy en día carecen de elemental justicia, se encuentran en total impunidad”, comentó.

Recordó también la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, caso que constituye, remarcó, el hecho más abominable de violación de los derechos humanos, y de los que el Estado formó parte.

“La desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa es una cuenta pendiente que tiene el Estado con el pueblo de México, seguiremos luchando sin descanso para que haya justicia”, dijo.

Cisneros Guillén exigió al gobierno garantizar la seguridad de los guerrerenses porque los hechos de violencia “galopan por todos los rincones del estado arrugándose en la sociedad”, y recordó el ataque a la Cruz Roja en la comunidad de San José Tenería en Taxco, que dejó un paramédico y tres policías muertos.

A la comparecencia se dieron cita simpatizantes de Morena e integrantes de organizaciones sociales quienes en varias ocasiones pasaron lista a los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos y gritaron consignas, “¡vivos se los llevaron, vivos los queremos!”.

A la sesión solemne no asistió el gobernador Héctor Astudillo Flores, ni el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Alberto López Celis, quienes enviaron representantes.

A nombre de la legislatura intervino el coordinador de la bancada del PRD, Celestino Cesáreo Guzmán, quien resaltó que Cisneros Guillén es referente de izquierda guerrerense y lo calificó como “el eterno rebelde”.

“Hombre de gran lucidez que lo convierte en un eterno rebelde, fue encarcelado durante más de dos años, como castigo a su simpatía por Lucio Cabañas Barrientos”, dijo.

“Políticos puede haber muchos, pero políticos congruentes, cuyos actos son guiados a sus principios y convicciones, pocos. Hombre de férrea voluntad, don Eloy Cisneros, es referente de la izquierda guerrerense”.

Cesáreo Guzmán destacó que Eloy Cisneros es un luchador incansable, exponente del pensamiento crítico que desnuda los códigos de la clase política, y sus señalamientos alcanzan a todas las siglas políticas.

“Huésped de cárceles clandestinas, perdió el oído izquierdo a consecuencia de las golpizas que recibió, además de ser torturado mediante descargas eléctricas”.

Recordó que ganó la presidencia de Ometepec, pero no se le reconoció su triunfo en las elecciones de 1990, lo que lo llevó a declararse “presidente municipal popular” durante tres meses.

El 6 de marzo de 1990, Cisneros Guillén fue desalojado entre gases lacrimógenos y disparos por la policía, fue golpeado y trasladado a la cárcel de Acapulco, donde permaneció dos meses.

“La transformación de una sociedad depende de todos los ciudadanos, la lucha del profesor Eloy Cisneros es ejemplo y guía”.