Fracasa intento de despojo de diputado corrupto de Morena

76

*Arturo Martínez Núñez pretendía apoderarse de un costoso predio por medio de la corrupción y el tráfico de influencias.

CARLOS NAVA/BAJO PALABRA

CHILPANCINGO, GUERRERO.

El diputado de Morena, Arturo Martínez Núñez, tuvo que desistirse de la intentona de apoderarse ilegalmente y fraudulentamente de un costoso terreno que la Promotora Turística de Acapulco había vendido a los señores Valeria Torreblanca Préstegui y Armando Plata Leyva en 2006.

Luego de una serie de maniobras jurídicas que incluyó el uso privilegiado de las relaciones con el poder público estatal, pues de forma acelerada jueces y tribunales atendieron el asunto, por fin, el pasado mes, la fraudulenta familia Núñez-Ramos pactó ante notario público desistirse de despojar a los Torreblanca-Plata.

El diputado Arturo Martínez también llegó al cargo de manera fraudulenta, pues su tío César Núñez Ramos, delegado de Morena, maniobró para incluirlo en las listas electivas desplazando a otros aspirantes de ese partido.

La historia de este fraude es enredada y exhibe la forma en que familias privilegiadas se apoderaron de los terrenos más costosos de Acapulco. Muestra también la manera en que la Promotora Turística de Acapulco ha sido usada por corruptos para hacer negocios inmobiliarios que benefician a los allegados al poder estatal; sumado a la corrupción de notarios públicos de Acapulco.

Todo comenzó cuando el padre del ahora diputado morenista, Arturo Martínez Nateras, adquirió, no se precisa cómo, un terreno del ejido La Zanja, cuando René Juárez era gobernador. El 6 de octubre de 2003, el Registro Agrario Nacional en el estado de Guerrero le expidió el título de propiedad número 000000000347, inscrito el nueve de octubre del mismo año en el registro público de la propiedad con folio 160750.

Pero don Arturo sólo fue dueño de la propiedad cuatro meses, porque el 27 de febrero de 2014, extrañamente, decide vender a la Promotora Turística ese predio. Existe un contrato de compraventa entre la Promotora y Martínez Nateras, luego entonces ya no era dueño.

Posteriormente, el 16 de febrero de 2006, dos años después, la Promotora vende ese predio a Valeria Torreblanca Préstegui. Existe contrato privado de compra-venta.

Hasta aquí todo va más o menos bien. No obstante, en julio del año 2017, once años después, pese a haber vendido el predio en 2003, mañosamente, los padres del diputado morenista, los “líderes de izquierda”, Arturo Martínez Nateras y María de la Luz Núñez Ramos, donan a su hijo el terreno aludido.

Para ello, mandan hacer la escritura pública 5469, inserta el 27 de agosto de 2017, en la delegación Acapulco del Registro Público de la Propiedad, aprovechando que el ahora diputado morenista, Arturo Martínez Núñez, era asesor del exalcalde Evodio Velázquez Aguirre, en el ayuntamiento de Acapulco.

Paralelo a ese acto ilegal de escrituración, un mes después, el 29 de agosto de 2017, los padres del diputado morenista Arturo Martínez Núñez, deciden, increíblemente, once años después, demandar por despojo a Valeria Torreblanca Préstegui y su esposo Jorge Armando Plata Leyva; denuncia radicada en la carpeta 12030230100128120418.

Todo es parte de la misma maniobra de despojo, con la complicidad del notario público Cuauhtémoc García Amor.

En respuesta, la pareja a la que pretenden despojar de su propiedad, solicita el 7 de febrero de 2018, un juicio de otorgamiento y firma del contrato definitivo contra la Promotora Turística, radicada bajo el número 64/2018-3, del índice del juzgado primero, de primera instancia del Ramo civil, donde exige a la Promotora el otorgamiento y firma del contrato definitivo de la compraventa de la parcela vendida por Arturo Martínez Núñez.

Se entiende que mañosamente los Martínez-Núñez estaban aprovechando que la Promotora no había expedido a la pareja aludida el contrato definitivo, por lo que alevosamente confabularon para despojarlos de la propiedad.

Tras ese juicio contra la Promotora, los señores Valeria Torreblanca y Jorge Armando Plata, también presentan, el 9 de abril de 2018, denuncia por fraude procesal contra los señores Arturo Martínez Núñez, Arturo Martínez Nateras, María de la Luz Núñez Ramos, así como contra el notario número 18, Julio Antonio García Amor, el delegado en Acapulco del Registro Público de la Propiedad, y la directora del Catastro e Impuesto Predial del municipio de Acapulco, todos coludidos en este fraude, y todos en la impunidad, asentada en la carpeta: 12030230100128120418.

No obstante, sabedor de la ilegalidad del hecho reclamado, el diputado Arturo Martínez, también presenta por su lado, un juicio de nulidad de contratos privados de compraventa, el 7 de mayo de 2018, registrado con el folio: 216/2018-II.

En torcimiento de la ley, busca a toda costa despojar a los que habían comprado el predio que vendió su padre a la Promotora y luego ilegalmente le donó. Exige el predio y “sus frutos y accesiones”.

Finalmente, la pareja Torreblanca-Plata, presentan asimismo, el 5 de junio de 2018, el juicio de nulidad 213/2018-3, para exigir la cancelación absoluta de la ilegal escritura de donación con la que se pretendía beneficiar al diputado morenista Arturo Martínez, así como de su inscripción en el registro público de la propiedad, y del aviso de movimiento de propiedad de inmueble que se hizo en la dirección de Catastro e impuesto predial municipal, derivado de esa escritura.

Debido a que este intento de despojo escenificado por el diputado morenista y sus padres se hizo público y afectaba su posición como diputado del partido de López Obrador, la querella concluyó el pasado 9 de noviembre en un acuerdo mediante el cual los señores Arturo Martínez Nateras y María de la Luz Núñez Ramos aceptan dejar sin efecto y revertir el ilegal contrato de donación de la parcela 277 Z-3 P1/1 del ejido La Zanja, consignada en la hechiza escritura 5469, hecha por el notario número 18, José Antonio Cuauhtémoc García Amor.

Asimismo, se obligan a otorgar y firmar el contrato a favor de la Promotora Turística de Guerrero, la escritura pública que consigna el contrato de compraventa que, se entiende, tramposamente no habían hecho.