Caníbal español descuartizó y se comió a su madre

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*Alberto, el chico que descuartizó y se comió a su madre, se grababa recitando versos inquietantes: “No existe cura para mi locura”, “si te quiero hundir, te entierro”

REDACCIÓN

MÉXICO

El macabro caso de un joven que asesinó, diseccionó y se alimentó de su madre, junto con su perro, sigue causando impacto en los ciudadanos de Madrid, España.

El viernes 22 de febrero, las autoridades policíacas españolas encontraron los restos de María Soledad Gómez, de 66 años, en su departamento, ubicado en barrio La Guindalera de Madrid.

Su hijo Alberto Sánchez Gómez, de 26 años, fue quien dejó entrar a los oficiales a su hogar. Ahí, los oficiales encontraron el cadáver que fue cortado en más de mil pedazos y guardado en seis tuppers que habían sido distribuidos en diferentes puntos del domicilio.

Tiempo después, Alberto confesaría el crimen. “El perro y yo nos hemos ido comiendo a trocitos a mi madre”, habría dicho Sánchez Gómez de acuerdo con el diario ABC. Ahora fueron publicados los poemas del homicida.

Alberto había publicado videos en su cuenta de Instagram donde se le veía recitando sus propias invenciones. Uno de ellos, por ejemplo, dice: “Paseando al perro como un cencerro. No sé la mierda que digo, pero si te quiero hundir te entierro. Enamoro a lo Tiziano Ferro Pillo el ferry y te dejo a cero. Cocinando ternera para perder la cordura. Pollo dulce y mente dura. No existe cura para mi locura. Espero a que lo mejor ocurra. O curras o te tratan como una curva. Escucho la selva mientras el pájaro silva. Bebiendo birra y fumando sativa”.

Otro de los poemas decía: “Te leo sin canguelo. Tenerte es lo que más anhelo. Para no perder tu pelo. Sólo quiero ver tranquilo mi corcel. Sin perder un puto papel. Estoy hasta la polla de la cárcel”.

Alberto había estado en ocasiones en prisión por el maltrato a su madre, ella había interpuesto una orden de restricción en su contra.

En su cuenta se presenta a sí mismo como “Alber SG. Del Mandril hasta la muelte. Dime de dónde vienes y te diré quién eres”. Tenía en su cuenta 192 seguidores y seguía a 33 personas.

Uno más decía lo siguiente: “Entreno sin vino sólo sé que tengo un talento fino. Yo nunca desafino, sino que me importa una mierda si me llamas un gorrino. A mí trátame de usted para no perder el Percocet. Yo no quiero ver más a las niñas de La Merced”.

Las personas cercanas a Alberto, que han sido entrevistadas por la prensa, han relatado de su adicción a las drogas. Una de ellas es el Percocet, a la que hace alusión en sus versos: es un analgésico que se combina con oxicodona, un opioide altamente adictivo con paracetamol.