La Ataxia no le impidió realizar su sueño a Aldo Galindo García

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*Fue condecorado en el 48 Batallón de Infantería de Cruz Grande con el grado de soldado por un día

REDACCIÓN

MARQUELIA, GRO.

“Soldado Aldo Galindo García, sea usted bienvenido a las instalaciones del cuadragésimo octavo Batallón de Infantería, donde encontrará soldados leales, como usted, dispuestos a servir a nuestro País. En esta unidad conocerá cómo nos preparamos para cumplir con nuestras misiones. Es un orgullo para nosotros recibirte en esta tu casa, y agradecemos la muestra de valentía y coraje que nos das.

“Deseamos que su estancia en este cuartel sea placentera y sepa que los soldados de esta unidad le acompañaremos moralmente y le arropamos con el espíritu de cuerpo que nos caracteriza”.

Estas fueron las palabras con las que el Coronel Fidencio Márquez, comandante del 48 Batallón de Infantería, quien le dio la bienvenida al jovencito con capacidades diferentes, Aldo Galindo García, en el marco de la ceremonia “Soldado por un día”.

Miembro de una familia humilde con domicilio en la calle Adolfo Ruiz Cortínez de la colonia centro de la cabecera municipal de Cruz Grande, y con familiares incorporados en la milicia, desde sus primeros años de vida Aldo Galindo García siempre manifestó el deseo por pertenecer al cuerpo de infantería del 48 Batallón de Cruz Grande.

Sin embargo, un plan superior y divino cambió su historia y aunque cuando cumpla su mayoría de edad quizás no pueda alcanzar el anhelo de incorporarse a las filas castrenses porque padece una extraña enfermedad denominada “ataxia telangiectasia (AT)”, enfermedad que afecta varios sistemas de su cuerpo, que le impiden desarrollar su físico de manera adecuada, él ya fue “soldado por un día”.

Pero a pesar de que los diagnósticos médicos revelan que Aldo Galindo enfrenta dificultades psicomotoras, su inteligencia es tan normal e incluso superior a la de cualquier otro jovencito de su edad.

Y así como la AT no fue capaz de frenar su cerebro, tampoco fue capaz de impedir que Aldo Galindo cristalizara su anhelo de ser soldado, al menos por un día.

El sueño de Aldo fue posible gracias al programa “Soldado por un día” que la Secretaría de la Defensa Nacional a implementado en toda la República Mexicana para tener un acercamiento con la sociedad civil.

Aldo fue elegido de entre sus compañeros del Centro de Atención Múltiple (CAM), primero por su anhelo de ser militar, pero también por las grandes luchas que su enfermedad le demanda enfrentar con valentía, día con día.

Sus vecinos y compañeros de escuela estallaron de júbilo cuando una partida militar se presentó hasta su casa para trasladarlo a las instalaciones castrense; le aplaudieron a ellos por hacerse parte de los sueños de Aldo, pero más le aplaudieron a él, por ser ejemplo de lucha y tenacidad.

El soldado Aldo Galindo participó en los honores a la bandera, donde sus compañeros de escuela estuvieron presentes; escuchó el pase de lista, el parte de novedades, supervisó los servicios de intendencia, de materiales de guerra, de transporte y la unidad administrativa. Aldo vivió toda una experiencia de vida en un solo día, todo esto con el acompañamiento leal y solidario de sus compañeros de armas, las Panteras de Guerrero, los infantes del 48 Batallón de Infantería.

Al final de la jornada, los militares hicieron propio el discurso que le fue pronunciado al soldado Algo Galindo: “Se comprometieron a acompañar moralmente a su compañero de armas, se comprometieron a arroparlo con el espíritu de cuerpo que los caracteriza, en sus próximas batallas”; aunque éstas no son bélicas y se tienen que librar en el campo de la ciencia, de la fe y la esperanza. “Soldado Aldo Galindo García. ¡Presente!”.