Sepultan a Guadalupe Martínez, fallecida durante una cesárea
*Portando pancartas con exigencias de justicia, familiares de Guadalupe Martínez llevaron sus restos al panteón municipal
*Afirman que de manera verbal los forenses les dijeron que a la joven madre le pusieron anestesia en exceso
YONATHAN BAUTISTA
SAN LUIS ACATLÁN, GRO.
Con lágrimas en los ojos y dolor, el pasado viernes 04 de agosto, amigos y familiares de María Guadalupe Martínez García, sepultaron sus restos en el panteón municipal de San Luis Acatlán, luego de que falleciera en una clínica particular cuando se le practicaba una cesárea por muerte fetal.
Los familiares indicaron que en la intervención terminó intubada y posteriormente se reportó su fallecimiento, señalan que fue una negligencia por parte del médico, Mildret Lozano Domínguez.
Fue alrededor de las 04:00 de la tarde cuando partieron con el féretro desde su domicilio, en la colonia San José de la Misión, hasta el panteón ubicado en el barrio de San Isidro.
Durante el trayecto se escuchaban consignas de “Exigimos Justicia” “Camila exige, justicia” (hija de la occisa).
Ya en el panteón, la hermana de María Guadalupe, Alicia Martínez García, solicitó a quienes acudieron a darle cristiana sepultura a su hermana, que también la acompañaran a la Agencia del Ministerio Público (MP), para exigir los resultados de la necropsia, ya que para la familia es de suma importancia, pues argumentaban que los responsables del Servicio Médico Forense (Semefo) sólo les dijeron de manera verbal que las causas de su muerte de María Guadalupe habían sido por negligencia médica, pues todo indicaba que sufrió muerte cerebral por el exceso en la dosis de anestesia que se le aplicó al ser intervenida.
Sin embargo, la necropsia se le practicó el jueves 03 de agosto y su cuerpo fue entregado el viernes por la madrugada, por lo que familiares consideraron que se estaban negando a darles los resultados.
Finalmente, un grupo de mujeres se presentaron en las oficinas del MP junto con la hermana, aunque dicha dependencia tenía sus puertas cerradas, situación que generó molestia, por lo que tras dialogar con el fiscal regional, Juan Jiménez, vía telefónica, decidieron movilizarse.




