Confirma Aguirre que su grupo político se afiliará a Morena
*En próximos días van a tener un encuentro con el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, anunció
*El ex mandatario de Guerrero afirma que él no se afiliará al partido guinda
*Ha tenido cercamiento con Estela Damián, aspirante a la gubernatura de Guerrero
GILBERTO GUZMÁN
CHILPANCINGO, GRO.
El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, confirmó que integrantes de Izquierda Progresista Guerrerense (IPG), su grupo político, analizan afiliarse a Morena, aunque él no lo hará, y que tienen acercamientos con la subsecretaria federal de Prevención del Delito, Estela Damián Peralta, a quien se le menciona como aspirante a la gubernatura para las elecciones del 2027.
En una entrevista radiofónica con el periodista Gamaliel García Barrera, recordó que desde la campaña electoral del año pasado dijo abiertamente que simpatiza con la ahora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: “Me parece una mujer íntegra, inteligente, que ha aprendido muy rápido, que maneja las cifras económicas con toda la experiencia del mundo, y ha sabido conducir el tema ante los embates del presidente (Donald) Trump, una presidenta de temple”, opinó.
Dijo que por eso invitó a votar por ella y es un seguidor de su trabajo como presidenta, que es diferente a ser seguidor del partido Morena.
“Yo no me voy a afiliar a Morena, pero dentro de mis seguidores hay un importante número de aguirristas que se han manifestado a favor por afiliarse al partido Morena y lo van a hacer, en próximos días van a tener un encuentro con el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona”, dijo.
Además, dijo que se formó una comisión de entre 10 y 15 aguirristas que tendrá una reunión de acercamiento con la subsecretaria Estela Damián, y en esa reunión habrá intercambio de opiniones sobre el proyecto de la funcionaria a quien se menciona como la propuesta de la presidenta para contender por la gubernatura en el 2027.
Aguirre recordó que cuando fue gobernador por segunda ocasión, en el periodo 2011-2014, Estela Damián le apoyaba como asesora desde la Ciudad de México, donde fungía como presidenta de la Comisión de la Auditoría; y su hermano, Alfonso Damián Peralta, fue subsecretario de Finanzas en la Secretaría de Educación, y después lo promovió para que llegara como titular de la Auditoría Superior del Estado.
“Entonces, hay un vínculo ahí, hay un antecedente de trabajo con ella, nos conocemos desde hace muchos años pero los compañeros tendrán esa reunión como a lo mejor tendrán otra, no sé, con Beatriz (Mojica), o con algún otro de los aspirantes”.
Agregó que “es muy temprano para tomar una decisión en ese sentido”.
Afirmó que el 90 por ciento de quienes participan en Morena a través de Izquierda Progresista Guerrerense (IPG) se ha pronunciado a favor de afiliarse a Morena, pero él no se va a afiliar.
Caso Ayotzinapa
Con relación al Caso Ayotzinapa, registrado durante su gobierno, dijo que unos días antes de la fatídica noche de Iguala, había acordado con los normalistas una «pozolada» en Casa Guerrero.
«Hacerlos desaparecer sería como hacerme un harakiri», afirmó el exmandatario al revelar nuevos detalles sobre aquel trágico evento. Aguirre Rivero también dio a conocer que, dos días después de los lamentables hechos ocurridos en Iguala en 2014, donde desaparecieron 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos “Ayotzinapa”, el general Salgado Luqueño le llamó por teléfono para decirle que «no se preocupara», asegurándole que los jóvenes se encontraban a salvo en el interior de la escuela.
Ángel Aguirre enfatizó que su gobierno siempre buscó mantener un diálogo cordial con los estudiantes de Ayotzinapa. Recordó el apoyo brindado durante su administración, como la entrega de un autobús, una tortillería, uniformes, computadoras y la reconstrucción de dos de sus edificios.
«La mayor inversión que se ha hecho en Ayotzinapa se realizó en mi gobierno», señaló, considerando sin sentido y sin sustento las acusaciones en su contra que lo vinculan con la desaparición de los 43 normalistas.
El exgobernador destacó que todos sus esfuerzos estaban orientados a tener una relación cordial y respetuosa con los jóvenes de Ayotzinapa. «Antes de que sucedieran los hechos, habíamos acordado que todos los jóvenes asistirían a una pozolada en Casa Guerrero», afirmó.
Aguirre también informó que ha declarado varias veces ante la Fiscalía General de la República sobre el caso, incluyendo la llamada que recibió del general Salgado Luqueño.
Según relató, «dos días después de estos lamentables hechos, el militar de mayor jerarquía en ese momento me llamó para decirme que no debía preocuparme, que los jóvenes de Ayotzinapa estaban dentro de las instalaciones de la escuela. Que tenían a un infiltrado y que los muchachos estaban a salvo».
El exmandatario dijo que, hasta el día de hoy, no entiende el propósito de esa llamada: «No comprendo por qué el general Salgado Luqueño me dio esa información. Me dijo: ‘Señor gobernador, esté usted tranquilo, los muchachos están en las instalaciones de Ayotzinapa’. Es algo que aún hoy genera muchas suspicacias».
Otro detalle revelado por Aguirre fue que, la noche de los hechos en Iguala, ordenó desarmar a la policía municipal y solicitó apoyo al Batallón del Ejército porque el gobierno estatal no contaba con las condiciones para hacerlo. Sin embargo, dijo que el apoyo fue negado. «Nos negaron las instalaciones del Batallón para llevar a cabo esta acción de desarme de la policía municipal de Iguala y de su brazo armado, los famosos ‘bélicos’», indicó.
Además, denunció irregularidades en los protocolos de información, señalando que el C-4 no le informó en tiempo real sobre lo que estaba ocurriendo esa noche en Iguala. «El C-4, que era operado por el Ejército, nunca me transmitió ningún reporte ni información en tiempo real. Esto también lo declaré ante la Fiscalía General de la República», señaló Aguirre.
El exgobernador confía en que algún día se sepa quién ordenó la desaparición de los 43 estudiantes y dónde se encuentran. «Si hay tantas detenciones, creo que muchos de los que están en la cárcel deben saber exactamente a dónde los llevaron», declaró.
Finalmente, cuando se le preguntó si a 11 años del caso Ayotzinapa esta tragedia sigue siendo una carga política para él, respondió: «Por supuesto que sí, ha sido una losa muy pesada para mí y para mi familia. He acudido tres o cuatro veces a declarar ante la Fiscalía Especial para el caso Ayotzinapa y seguiré haciéndolo cuantas veces sea necesario. Pero quiero dejar algo claro: no se me ha encontrado absolutamente nada. No tengo ninguna línea de investigación en mi contra».
Aguirre concluyó asegurando que nunca participó en la construcción de la llamada «verdad histórica» ni en la desaparición de los jóvenes. «Al contrario, yo quería que aparecieran. Hacerlos desaparecer habría sido como hacerme el harakiri, porque mi gobierno caminaba muy bien. Desaparecer a esos muchachos habría sido como propiciar que a mi gobierno le fuera mal, cuando estábamos avanzando y realizando obras en todo el estado», finalizó.
